La Basílica - Pro Loco Loreto

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Pro Loco "Felix Civitas Lauretana"
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La Basílica de la Santa Casa
La reliquia de la Santa Casa es lo que hace que Loreto sea un famoso destino de peregrinación católica que recibe visitantes de todos partes del mundo. (Si quieres conocer su historia pinche aquí). En la hornacina se venera la Virgen Lauretana, que es una estatua de L.Celani (1922). La estatua que vemos hoy en día es una reproducción de la original del siglo XIV que quedó destruida en un fuego en 1921. La Santa Casa está decorada en el interior con frescos votivos del siglo XIV. El revestimiento en mármol fue proyectado por Donato Bramante a principios del siglo XVI y se parece a la "Ara Pacis" por su aspecto de importante y grandioso relicario. Fue realizado gracias a la colaboración de otros importantes artistas y escultores de la época(1511-1538): Andrea Sansovino, Baccio Bandinelli, Raffaello da Montelupo, Niccolò Tribolo, Francesco da Sangallo, D. D'Aima, los hermanos Lombardo, los hermanos Della Porta y Antonio da Sangallo.  Está adornado con figuras de Profetas y Sibilas encerradas en unas hornacinas y con escenas de la vida de la Virgen María. De una belleza particular son las pinturas de "La Anunciación" por el Sansovino pintada como pala de altar mayor y "El Traslado de la Santa Casa" que está colocado en la parte trasera del complejo escultórico y representa el milagroso traslado de la casa como cuenta la leyenda popular. La obra de Bramante es seguramente una de las más importante del Renacimiento italiano.

Capillas laterales: alrededor de la Santa Casa hay nueve capillas. Anteriormente estaban decoradas con frescos y pinturas en tela realizadas por varios artistas del siglo XVI y XVII (hoy expuestas en el Museo Pinacoteca). Al final del siglio XIX, después de las obras de restauración de la iglesia, las capillas fueron pintadas con frescos gracias a las donaciones de Católicos de distintos países; por esta razón cada capilla está dedicada a una nación diferente. A la decoración de las capillas participaron importantes artistas, como Ludovico Seitz, Modesto Faustini, Carlo Donati, Annibale Gatti, Biagio Biagetti, Charles Lameire, Beppe Steffanina.

La Capilla de los Duques de Urbino es la única capilla que sobrevivió a las obras de restauración del siglo XIX. Taddero Zuccari la pintó con frescos en 1582 y Federico Brandani la decoró con estupendos estucos. La pala de altar era la famosa "Visita" por Federico Barocci (1580). Hoy es posible ver una copia en mosaico del siglo XVIII, mientras la original se conserva en los Museos Vaticanos.
 
La Sacristía de San Luca está amueblada con preciosos armarios taraceados del siglo XVI. De aquí podemos acceder a la Cripta de Santo Crucificado.
La Sacristía de San Marcos fue pintada por Melozzo da Forlì (1477-1479) , la cúpula es decorada con profetas y angeles que tienen en las manos los instrumentos de la Pasión mientras en las paredes está pintada la entrada de Jesús en Jerusalem.
La Sacristía de San Juan fue pintada por Luca Signorelli (1481-1485), la bóveda está decorada con las representaciones de angeles músicos, en las paredes hay  “La Incredulidad de Santo Tomás” y en el sobrepuerta “La Conversión de Saulo”. Siempre de Signorelli son los monocromos en la bóveda de la nave principal de la Basílica.
La Capilla del Baptisterio donde hay la fuente bautismal en bronce de Tiburzio Vergelli (1600-1607) y los frescos del Pomarancio, Cristoforo Roncalli (1612-1615).
El Pasadizo de la Sacrístia Nueva  está decorado con elegantes estucos por Francesco Selva (siglo XVII) y contiene una colección de pinturas de artistas como Guido Reni y Simone Cantarini.
La Sacrístia Nueva o Sala del Tesoro. La Sala nació con la finalidad de custodiar a lo largo de los siglos las donaciónes y los regalos votivos para la Virgen Lauretana. El Pomarancio Cristoforo Roncalli pintó la pala de altar (siglo XVI).
La Basílica inferior o Cripta de los Santos Peregrinos es un ambiente muy amplio que fue recuperado en ocasión del Jubileo en 2000. El altar fue construido recuperando algunas mensúlas antiguas. La Cruz procesional fue realizada por Valerio Trubbiani y regalada al Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén. En la puerta de acceso están pintadas “la Anunciación” (a hojas cerradas), “el Transporte de la Santa Casa” y “la Virgen Lauretana” (a hojas abiertas), las dos son obras de Massimo Aranci.

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