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La Basílica de la Santa Casa
La reliquia de la Santa Casa es lo que hace que Loreto sea un famoso destino de peregrinación católica que recibe visitantes de todo el mundo. (Si quiere conocer su historia pinche aquí). En la hornacina se venera la estatua de la Virgen Lauretana, que es una obra de L.Celani (1922). La estatua actual es una reproducción de la original del siglo XIV que fue destruida en un incendio en 1921. La Santa Casa está pintada en el interior con frescos votivos del siglo XIV. El revestimiento marmóreo fue proyectado por Donato Bramante en 1506 c.a. y se parece a la "Ara Pacis" por su aspecto de importante y grandioso relicario. Fue realizado gracias a la colaboración de otros importantes artistas y escultores del tiempo (1511-1538): A. Sansovino, B. Bandinelli, R. da Montelupo, N. Tribolo, F. da Sangallo, D. D'Aima, I fratelli Lombardo e i fratelli Della Porta, A. da Sangallo. Está adornado con figuras de Profetas y Sibilas encerrados en unas hornacinas y con escenas de la vida de María. De una belleza particular son las pinturas de "La Anunciación" por el Sansovino pintada como pala de altar mayor y "El Traslado de la Santa Casa" que está colocado en la parte trasera del complejo escultórico y representa el milagroso traslado de la casa según la leyenda popular. La obra de Bramante es seguramente una de las más importante del Renacimiento italiano.

Capillas laterales: alrededor de la Santa Casa hay nueve capillas. En el pasado estaban decoradas con frescos y pinturas en tela realizadas por distintos artistas del siglo XVI y XVII (hoy expuestas en el Museo Pinacoteca). Al final de'800, después de las obras de restauración de la iglesia, las capillas fueron pintadas con frescos gracias a las donaciones de Católicos de distintos países; por eso cada capilla está dedicada a una nación diferente. Participaron a la decoración de las capillas importantes artistas, como L. Seitz, M. Faustini, C. Donati, A. Gatti, B. Biagetti, C. Lameire, B. Steffanina.

La Capilla de los Duques de Urbino es la única capilla que sobrevivió a las obras de restauración del siglo XIX. Fue pintada con frecos por Taddero Zuccari en 1582 y decorada con estupendos estucos por el Brandani. La pala de altar era la famosa "Visita" por Federico Barocci (1580). Hoy es posible ver una copia en mosaico del siglo XVIII, mientras la original está en los Museos Vaticanos.
La Sacristía de San Luca está amueblada con preciosos armarios taraceados del siglo XVI. De aquí podemos acceder a la Cripta de Santo Crucificado.
La Sacristía de San Marcos fue pintada por Melozzo da Forlì (1477-1479) , la bóveda es decorada con Profetas y angeles que tienen en las manos los instrumentos de la Pasión mientras en las paredes está pintada la entrada de Jesús en Jerusalem.
La Sacristía de San Juan fue pintada por Luca Signorelli (1481-1485), en la bóveda podemos admirar las representaciones de angeles músicos, en las paredes “La Incredulidad de Santo Tomás” y en el sobrepuerta “La Conversión de Saulo”. Obras suyas son igualmente los monocromos en la bóveda de la nave principal de la Basílica.
La Capilla del Baptisterio donde hay la fuente bautismal por T. Vergelli (1600-1607) y los frescos de Cristoforo Roncalli dicho el Pomarancio (1612-1615).
El Pasadizo de la Sacrístia Nueva está decorado con elegantes estucos por F.Selva (siglo XVII) y contiene una colección de pinturas de distintos artistas entre los cuales Guido Reni y Simone Cantarini.
La Sacrístia Nueva o Sala del Tesoro. La Sala nació con la finalidad de custodiar a lo largo de los siglos las donaciónes y los regalos votivos para la Virgen Lauretana. Los frescos y la pala de altar son obras de Cristoforo Roncalli dicho el Pomarancio (siglo XVI).
La Basílica inferior o Cripta de los Santos Peregrinos es un amplio ambiente que fue recuperado en ocasión del Jubileo en 2000. El altar fue construido recuperando algunos mensúlas antiguos. La Cruz procesional fue realizada por Valerio Trubbiani y regalada al Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén. En la puerta de acceso están representados “la Anunciación” (a hojas cerradas) y “el Transporte de la Santa Casa” y “la Virgen Lauretana” (a hojas abiertas), las dos son obras de Massimo Aranci.

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